Hace cuatro años, Erick Matute y su esposa Shirley Pacheco dejaron Huaquillas, El Oro, para expandir la marca de su negocio gastronómico en Cuenca. Les cautivó la oportunidad de inversión, la seguridad y las propuestas culturales. Matute inició hace 15 años con un emprendimiento de comida peruana en Guayaquil. Luego retomó las ventas bajo el nombre de 'Punto Limón' en Machala y más tarde el negocio se trasladó a Huaquillas bajo una marca registrada y renovada. Tras trabajar dos meses a tope llegó la pandemia y se sumaron los niveles de inseguridad. Optaron por abrir mercado fuera de la provincia: "El lugar número uno que se nos vino a la mente fue Cuenca", recuerda el empresario. Los esposos orenses coinciden en que Cuenca les ofrecía una alternativa de crecimiento económico por el tipo de cliente y la fidelización. También vieron algo más enfocado en lo familiar: la tranquilidad, las facilidad