El homicidio de Javier Ordóñez desencadenó un estallido social que dejó cerca de 300 personas heridas y 13 muertos, entre los que se encuentran Julieth Ramírez y Cristian Hernández, a quienes les dispararon en La Gaitana y El Verbenal. Lo que pasó ese día todavía no se ha resuelto y ha hecho replantear el tratamiento de la protesta social.