PILAR VELASCO | El boomerang del asalto constitucional

En el momento más convulso para el Gobierno, con la derogación del delito de sedición y la polémica reforma de la malversación, las tensiones dentro del PSOE tienen más calado que las del PP por más que intente una supuesta traca final de legislatura. Los barones autonómicos se resisten a las reformas por dos razones: la ideológica y el coste de cara a las autonómicas. Y por más que Javier Lamban y Emiliano García Page se desmarquen, el ruido hacia fuera es menor que el malestar interno en numerosas federaciones.