Varios refugiados ucranianos recibieron un correo electrónico por parte del Departamento de Seguridad Nacional, donde explícitamente les pedían abandonar el país de manera casi que inmediata debido a la revocación de sus permisos de permanencia. Sin embargo, el mismo departamento se disculpó con los ciudadanos ucranianos que recibieron esta información, asegurándoles que fue un error y que nada en su estatus migratorio cambiaría. A través de un comunicado dejaron saber que no planean sacarlos del país y que la difusión de esa información había sido una equivocación de su parte.