La investidura de Donald Trump estará protegida por un operativo sin precedentes, con 25,000 agentes de la Guardia Nacional, 30 millas de vallas y estrictas medidas de seguridad ante amenazas crecientes y el riesgo de ataques de "lobos solitarios". En un ambiente de tensión política y tras recientes actos violentos, las autoridades han reforzado la vigilancia para garantizar la seguridad de funcionarios, dignatarios y ciudadanos que se congregarán en la Explanada Nacional de Washington.