Ante el agravamiento del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, la UE está aplicando medidas para proteger a sus ciudadanos y las economías europeas, entre ellas vuelos de evacuación y la gestión de las reservas de petróleo. El 6 de marzo, los ministros de Exteriores de la UE advirtieron de que el conflicto pone en riesgo a los europeos presentes en la región y podría provocar problemas económicos a escala mundial. En respuesta, activaron los planes de crisis europeos. Para proteger a sus ciudadanos, las embajadas de la UE han emitido alertas de viaje, han mantenido contacto con sus nacionales en el extranjero y han organizado vuelos de evacuación. En los escenarios más graves, los Estados miembros pueden solicitar apoyo conjunto de protección civil, compartiendo aviones, equipos médicos y generadores, todo ello coordinado las 24 horas desde Bruselas...