Por los 205 años de independencia de Guayaquil, dos descendientes de los próceres, una economista y un abogado, hablan del compromiso que representa para ellos llevar la sangre de uno de los precursores de la libertad, del general José de Villamil, en cuya casa se formó la llamada Fragua de Vulcano, que permitió la ansiada independencia de la ciudad el 9 de octubre de 1820.