Bruselas prepara un plan para reducir la dependencia de China en sectores estratégicos

La Comisión Europea quiere limitar al 30%-40% la proporción de cualquier componente crítico que una empresa pueda adquirir de un único proveedor. Las compañías deberían contar con al menos dos o tres fuentes de suministro procedentes de distintos países. La medida se dirige a sectores como las energías limpias, los vehículos eléctricos, los semiconductores y la defensa, en los que Europa depende en gran medida de las exportaciones chinas. La Comisión también ha puesto en marcha el plan ReSourceEU, dotado con 3.000 millones de euros, para desarrollar fuentes alternativas de suministro dentro y fuera de Europa. La propuesta afronta obstáculos importantes. Los críticos advierten de que elevará los costes, dañará la competitividad y podría vulnerar las normas de la Organización Mundial del Comercio.