Mientras se celebrara el Rama Navami, festividad hinduista, el piso del templo donde se encontraban los fieles cedió y dejó un saldo de 36 personas fallecidas y 17 personas más fueron rescatadas. El primer ministro Narendra Modi dijo el jueves que estaba "extremadamente triste" por el accidente. "Mis plegarias están con todos los afectados y con sus familias", agregó.