La fe en la Virgen de Caacupé cruza fronteras y emocionando a quienes descubren la religiosidad que late en la Capital Espiritual del país. Así ocurrió con Guillermo Sauvage, un joven francés quien hace dos años visitó por primera vez el Santuario azul y quedó profundamente cautivado por la devoción del pueblo paraguayo.