Tubería que restablecerá el agua potable en el sur de Quito se instalará el 17 de julio

Las temperaturas extremas de hasta menos cinco grados centígrados marcan el día a día de los 100 trabajadores encargados de remover los 650.000 metros cúbicos de escombros que, el 9 de julio de 2025, destruyeron la tubería de agua potable que abastece al sur de Quito. Las heladas, acompañadas de lluvias incesantesy nevadas, complican esta tarea que, actualmente, es vital para 400.000 personas que necestian este servicio. Según las autoridades de la Empresa de Agua Potable (Epmaps), el deslave, ocurrido en el cantón Archidona de la provincia de Napo, a más de 80 kilómetros de la planta El Troje, es el más grave que ha sufrido el sistema abastecimiento de agua de la capital, pues destruyó 350 metros de tubería de acero de 40 pulgadas. Las complicaciones aumentan, considerando el terreno agrestre y las nevadas propios del páramo del volcán Antisana, que se extiende a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar. En medio del lodo, pajonales y cinco retroexcavadoras que trabajan las 24 horas aparece el resultado del desastre: una tubería rota arrastrada por la fuerza del lodo que se llevó todo lo que encontró a su paso.