"Bombardeamos bases de EE. UU. pero no quisimos matar a sus soldados", asegura jefe militar iraní

Hosein Salami, líder de los Guardianes de la Revolución de Irán, confesó que pese la sed de venganza por el asesinato de Qasem Soleimani, sus intenciones no eran acabar con las tropas. FUENTE: El Mundo