Las sequías afectan ya al 38% del territorio europeo. La Estrategia de Resiliencia del Agua de la UE busca restaurar ecosistemas, reducir el desperdicio y digitalizar la gestión para hacer frente a la creciente escasez. Su Estrategia de Resiliencia del Agua, presentada en 2025, busca garantizar el suministro de agua a largo plazo en Europa. Su objetivo es que la UE sea resiliente frente al impacto del cambio climático sobre el agua, mejorando su eficiencia hídrica en al menos un 10% de aquí a 2030. La hoja de ruta incluye más de 50 medidas, 30 de ellas consideradas cruciales. Hasta la fecha, se han completado tres.