El sistema antimisiles Thaad está diseñado para interceptar misiles balísticos de corto y mediano alcance en la fase final de su vuelo, utilizando tecnología "hit-to-kill", donde la energía cinética destruye la ojiva. Estados Unidos desplegó este sistema para ayudar a Israel en respuesta a un ataque iraní con 200 misiles balísticos contra Israel el 1 de octubre.