El 12 de junio entra en vigor el Pacto de la UE sobre Migración y Asilo, dos años después de su aprobación. Por primera vez, los 27 Estados miembros deberán aplicar un conjunto único de normas que abarcan los controles fronterizos, los procedimientos de asilo, las condiciones de acogida y un mecanismo de solidaridad para reubicar solicitantes de protección internacional entre países. El pacto es solo una parte de la reforma. Bruselas también ultima el Reglamento de Retorno, una de las iniciativas migratorias más duras de las últimas décadas. Actualmente, solo el 28% de los migrantes que reciben una orden de salida abandonan efectivamente el territorio comunitario.